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¿Estás preparado para trabajar en una startup?

1 agosto, 2018.

Si consideras que eres creativo y buscas autonomía en el trabajo; si quieres trabajar en un entorno innovador, dinámico y, sobre todo, si estás dispuesto a dedicar gran parte de tu tiempo a trabajar al ritmo frenético de una startup, este es tu lugar.

Staff Digital Bricks (*)

Una startup es una pequeña empresa de reciente creación, con alto potencial innovador y tecnológico, donde su modelo es escalable y su crecimiento puede ser exponencial. Google, Uber y Airbnb son algunos de los ejemplos más conocidos y exitosos del mundo.

Cada vez hay más proyectos emprendedores que se van consolidando como empresas y muchas están buscando colaboradores en sus inicios (ver mapa mundial de startups). Las características principales de una startup son: empresa pequeña, escasos recursos y poco personal, aunque este último suele estar cargado de ilusión, energía y motivación por sacar el proyecto adelante. Comenzar a trabajar en una de ellas desde sus inicios puede suponer una gran oportunidad para muchos profesionales.

Las ventajas

* Implicación máxima y poder de decisión: Trabajar en una empresa desde los inicios implica que se irá moldeando y cambiando en función de la respuesta del mercado y no de órdenes jerárquicas. Entenderás por qué se toman estas decisiones, además de que tus propuestas serán escuchadas y consideradas. Aunque no seas el dueño de la empresa, siempre estarás más cerca del órgano de decisión.

Trabajar codo con codo con el resto del equipo desde las raíces del proyecto (siendo tú una de ellas) generará un grado de implicación mucho mayor que en cualquier gran empresa donde la jerarquía, las responsabilidades y las rutinarias tareas están claramente determinadas.

* Multi-task, trabajo en equipo y aprendizaje: La escasez de recursos y personal obliga a que todos hagan un poco de todo. Pese a que en un equipo multidisciplinario cada uno tendrá sus tareas y responsabilidades, finalmente todos se ayudan y cooperan, por lo que acabarás realizando varias tareas al mismo tiempo, aprendiendo de otras disciplinas y adquiriendo una visión global de la empresa.

Es un trabajo más dinámico, proactivo y en equipo. No te aburrirás de realizar tareas monótonas y estarás en continuo cambio y aprendizaje, lo que será enriquecedor para tu experiencia tanto profesional como personal.

* Innovación constante: Al continuo proceso de mejora y evolución en el proyecto, así como a la tendencia a probar cosas nuevas, se le denomina “innovación”. En una startup este componente está a la orden del día, mucho más que en una empresa consolidada con sus rutinas establecidas y difíciles de cambiar.

Estarás al día en conceptos de innovación (generalmente tecnológica) y tú mismo, si eres creativo y proactivo, serás quien proponga nuevas ideas, herramientas o procesos; no obstante, en muchas ocasiones descubrirás que, aunque una propuesta sea brillante, no hay ni tiempo ni dinero para llevarla a cabo. Aprenderás a priorizar tareas y a optimizar recursos.

* Contacto directo con el mercado: El trato con los clientes será personalizado, lo que no significa ser menos profesional, sino tener un contacto de primera mano con el mercado y las necesidades del cliente. Ese feedback directo te permitirá reconducir y optimizar tu producto/servicio para adaptarlo a la satisfacción de tus clientes.

En las empresas grandes, los mandos con poder de decisión no suelen tratar de tú a tú con el cliente, a no ser que estos sean tan grandes como la propia empresa, por lo que te otorgará una experiencia muy valiosa en los dos ámbitos.

* Promoción rápida: ¿Cuántos años necesitas para ascender a los altos cargos en una gran empresa, para que se te brinde esa oportunidad o para que ese puesto sea alcanzable? Probablemente muchos. En una startup el devenir de las cosas va mucho más rápido: puedes comenzar como colaborador y ascender a una posición ejecutiva rápidamente a medida que va creciendo la plantilla.

Los CEO confiarán en los trabajadores que conocen el producto, que han estado desde el primer día y han crecido con la empresa para posiciones directivas con mayores responsabilidades y poder de decisión.

Las desventajas

* Alto grado de mortandad e incertidumbre: Pese a la proliferación de proyectos emprendedores, cerca del 75% fracasa durante el primer año y el 90% no supera los dos años de vida. La falta de recursos, de financiamiento y de una adquisición de clientes que haga la empresa viable son las principales causas por las que muchas ideas se quedan en el camino.

Si estás trabajando en una startup debes estar consciente de esta situación, de que tu tiempo en la empresa puede ser limitado y de que la proyección de tu carrera puede verse frustrada. Si estás buscando estabilidad, una startup quizás no sea la mejor opción.

* Salarios más bajos: Cuando hablamos de escasez de recursos dentro de la empresa, esta es en todos los sentidos, también en personal. En muchas ocasiones los promotores del proyecto no tienen ningún tipo de remuneración y los beneficios se reinvierten para seguir creciendo. El presupuesto asignado a personal va para los colaboradores o primeros empleados, quienes tendrán contratos temporales, a tiempo parcial o en formación; es decir, aplicando todas aquellas fórmulas que permitan a los emprendedores optimizar estas partidas o hacerse de acciones de la compañía con el riesgo que estas suponen, no porque no quieran recompensar a los trabajadores sino porque no hay medios.

* Altos niveles de estrés: Trabajar en una startup supone dedicación 100%. Olvidarse de horarios, vacaciones y fines de semana, pues la entrega al proyecto hace que no dependas de las festividades de un calendario laboral al uso. Los clientes y los usuarios deben estar atendidos, y al comienzo hay mucho por hacer, por crear y el tiempo corre en contra. Saber aprovechar el poco tiempo libre que hay y saber descansar y parar a tiempo cuando sea necesario es vital para poder llevar ese nivel de estrés y trabajo.

Cuestión de tiempo

Si consideras que eres creativo y buscas autonomía en el trabajo; si quieres trabajar en un entorno innovador, dinámico y, sobre todo, si estás dispuesto a dedicar gran parte de tu tiempo a trabajar al ritmo frenético de una startup, este es tu lugar.

Debemos estar conscientes de que al principio hay que dar mucho a cambio de muy poco, pero luego -en el mejor de los casos- los resultados serán sorprendentes. Entonces anímate y busca empleo entre este tipo de empresas, donde la experiencia y el aprendizaje serán únicos y muy valiosos a todos los niveles.

¿Cómo emplearse?

Si no sabes cómo empezar, te damos algunos tips para acceder a ello:

* Acércate a los centros coworking, aceleradoras de empresas e incubadoras en las que se encuentran instaladas la mayoría de ellas, y muestra tu interés por colaborar.

Busca en internet qué tipo startups te llaman la atención y ponte en contacto con los CEOs mostrando tu interés por trabajar y colaborar para ellos. En la mayoría de webs encontrarás apartados como “Quiénes somos”, “Trabaja con nosotros”, “El equipo”, etc., donde conocerás a los que formaron el proyecto. Suele ser muy fácil conocer quiénes están detrás, al contrario de lo que sucede en las grandes empresas, donde cuesta conocer a los medios-altos cargos.

(*) Nota original publicada en TYN Magazine el 25-01-2018.

 

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