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Sube el interés por “las viejas” y Uber rentará bicis

7 febrero, 2018.

Por Armando Paredes

A PESAR DEL casi reciente añadido al monto de los créditos de Infonavit, la dependencia que desde hace casi un año lidera el priista David Penchyna, y aunque este incremento brinda a los derechohabientes la oportunidad de aspirar a algo de mayor precio, las viviendas de interés social -incluyendo las nuevas- están dejando de ser atractivas, sobre todo para quienes buscan más espacio, amenidades, servicios y ubicaciones céntricas o cercanas a sus lugares de trabajo.

En un atípico comportamiento del mercado, la vivienda usada comenzó a cobrar más relevancia desde mediados del 2016, año en el que la balanza aún se inclinaba hacia las construcciones nuevas, con un 70% del total de créditos hipotecarios por parte de la banca y un 30% para las usadas, mientras que en 2017 la proporción pasó a 55% y 45%, en ese orden, según las últimas estimaciones de Paulina Brito, la directora ejecutiva de Crédito Hipotecario de Scotiabank,.

David Penchyna,

Es muy probable que los compradores estén aprovechando las diferentes alternativas de financiamiento para remodelar la vivienda horizontal y vertical que tiene más de 20 años, el promedio de edad del parque habitacional en la Ciudad de México, tendencia que -por ende- está aumentado su precio, y ello sin considerar el encarecimiento de los materiales de construcción.

Con respecto a este último asunto, es obvio que los desarrolladores de vivienda seguirán al pie del cañón y, conscientes de que ahora afrontarán una mayor competencia, tienen un dedo en el gatillo para intentar revivir una propuesta (para no decir “advertencia”) que a mediados de junio le hicieran a la Secretaría de Economía (SE) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). A saber, solicitaron la intervención de estas instancias a fin de que se les permitiera la importación de materiales de construcción, especialmente de cemento.

Francisco J. Pelayo Aguilar.

Y cómo impedir que levantaran la voz si el incremento en los precios de la grava, castillos armados, cables, conductores eléctricos, la mano de obra y hasta del alquiler de maquinaria llevaron los costos de la construcción a su nivel más alto desde 2004; de hecho, el presidente de la Canadevi en Jalisco, Francisco Javier Pelayo Aguilar, refirió un ejemplo aún más palpable: el precio de una tonelada de cemento en México es tres veces más alto si se compara con el precio de este insumo al nivel internacional.

Aún no se ha hecho mucho ruido al respecto y se desconoce cuál será la respuesta a la tan atrevida petición de “los canadevos”, pero seguramente es porque nuestras autoridades estuvieron muy ocupadas en “el choping” o aprovechando el Black Friday… ¡ya ven que para eso se pintan solas!

QUIENES SÍ ESTUVIERON por los “iunaited steits”, y no precisamente para andar de compras, fueron los representantes de tres despachos mexicanos: Comunal Taller de Arquitectura, Fernanda Canales y Luis Aldrete, pues acaban de ser reconocidos como “Voces Emergentes” de la arquitectura americana.

Mariana Ordóñez y Jesica Amescua.

The Architectural League of New York es un foro independiente que cada año realiza el concurso “Emerging Voices” para premiar el trabajo de las más influyentes prácticas arquitectónicas, considerando los aportes que encauzan positivamente la forma en la que se piensa y se construye la arquitectura en Estados Unidos, Canadá y México.

Fernanda Canales.

Mariana Ordóñez y Jesica Amescua, socias de Comunal Taller de Arquitectura, se han dedicado al estudio y práctica de la arquitectura de autoproducción asistida en áreas rurales. Por su parte, Fernanda Canales es una arquitecta egresada de la Ibero y su práctica está definida fuertemente por la teoría de que la arquitectura debe incidir sobre los hábitos y costumbres de la sociedad al crear “una simbiosis entre propiedad privada y el espacio público”.

Y en cuanto a Luis Aldrete, es un arquitecto que desde la ciudad de Guadalajara ha diseñado proyectos culturales públicos y privados, cuya obra se caracteriza por tomar en cuenta el paisaje y buscar el equilibrio entre el espacio construido y el terreno en el que este se ubica… ¡Enhorabuena a esta tercia de ases!

UBER HA SIDO LA STARTUP global más importante en los últimos años, pues se trata de una empresa valuada en 68 mil millones de dólares, que tiene presencia en más de 450 ciudades en el mundo y que cuenta con alrededor de 60 millones de usuarios.

El tema que nos concierne, sin embargo, está relacionado con los evidentes “aportes” que esta compañía está haciendo a las grandes urbes, y no nos referimos precisamente a la cuestión financiera o la generación de empleos, sino al hecho de que su flotilla tercerizada está incrementando el parque vehicular, lo mismo que las emisiones de contaminantes y complicando sobremanera el tráfico urbano, fenómenos a los que la Ciudad de México no es ajena.

Rodrigo Arévalo.

Con la idea de revertir dicha situación (o al menos eso es lo que se presume en su sitio web), la firma liderada en México y en la región latinoamericana por Rodrigo Arévalo ya está cocinando una iniciativa mediante la cual buscará diversificar su oferta e “institucionalizar” el transporte alternativo, comenzando con una prueba piloto en San Francisco; Estados Unidos; estamos hablando de brindar un servicio de alquiler de bicicletas eléctricas.

Se calcula que el precio del servicio rondará los dos dólares por cada 30 minutos y se manejará una tarifa (aún indefinida) por minuto extra. Como no existen estacionamientos diseñados para estas bicicletas, los conductores deberán dejarlas en espacios públicos indicados en la app de Uber.

La organización ya adelantó que, dependiendo de los resultados que deje esta prueba piloto, el servicio podría llegar a diferentes mercados, comenzando con los más importantes para Uber, como es el caso de México, en donde la empresa tiene presencia en casi 50 ciudades.

Esta propuesta forma parte del igualmente jugoso negocio que le ha representado el esquema conocido como “Uber Eats”. Las bicicletas son eléctricas y pertenecen a la compañía Jump, la que está aprovechando el poderío de la famosa startup para afianzar una alianza muy prometedora, la que -más bien- tiene tintes de monopolio… ¿o qué creen ustedes, amigos lectores?

armando.paredes@digitalbricks.com.mx

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