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Échale a tu Casa, más allá de la auto construcción

30 octubre, 2017.

La empresa busca distribuidores apasionados por la industria, quienes podrán participar en importantes labores comunitarias, aparte de crecer sus fuentes de ingresos al comercializar tecnología de punta y capacitar sobre su uso, especialmente en comunidades de bajos recursos. 

Por Ricardo García F.

Para enfrentar las problemáticas implícitas de un sistema de vivienda que se presume inadecuado e insuficiente, muchos mexicanos deciden construir o mejorar por cuenta propia los espacios que habitan; de hecho, Franck Daphnis y Bruce Ferguson, en su libro Housing Microfinance: A Guide to Practice, estiman que aproximadamente la mitad de todas las nuevas viviendas y dos tercios de los hogares de hoy en día han sido autoconstruidos en nuestro país.

En muchos casos la auto construcción se ha convertido en un paliativo parcial al problema de la vivienda, pero en otros solo lo ha magnificado, especialmente cuando se recurre al uso de materiales de baja calidad o cuando no se tiene el conocimiento técnico requerido para construir.

Hoy en día el 60% de la vivienda en México se desarrolla mediante la llamada “producción social”, un tipo de construcción que tanto auto productores como auto constructores controlan en su afán de enfrentar el enorme déficit de vivienda, y muy particularmente buscando beneficiar a la población con menos ingresos.

Teniendo en mente los anteriores factores, la empresa Ecoblock International se planteó el objetivo de fomentar la auto producción y el mejoramiento de hogares en comunidades de bajos ingresos a través del galardonado programa de desarrollo social “¡Échale! a tu Casa”, el cual terminó convirtiéndose en una compañía que eficientiza en el proceso de construir mediante el adecuado uso de innovaciones tecnológicas, así como a través de la aplicación de mejores prácticas financieras.

En términos generales, esta compañía ofrece asistencia técnica para la auto producción de vivienda digna, verde y sustentable a nivel rural y urbano; enseñando a las comunidades a administrar e implementar el sistema ¡Échale!, mismo que se puso en marcha hace 20 años y que, desde entonces, ha entregado más de 30 mil viviendas, realizado 150 mil mejoramientos e impactado a más de un millón de individuos.

“El objetivo del programa es promover la organización social, brindar educación en finanzas, capacitar técnicamente a la población meta e incentivar la construcción de viviendas accesibles, lo cual se ha reflejado paralelamente en la creación de más empleos, así como en la generación de una mayor derrama económica y un desarrollo tangible de las comunidades menos favorecidas”, refirió Francesco Piazzesi, fundador y presidente de ¡Échale! a tu Casa.

Cabe mencionar que esta compañía forma parte de un grupo empresarial compuesto también por Ecoblock International (productora social de vivienda), Échale Mejoramiento (sociedad financiera comunitaria) y la asociación civil Adobe Home AID, a través de la cual se captan donativos para la ejecución de los proyectos constructivos.

El milagroso adobe

Pero no se puede hablar de los aciertos o del éxito de este visionario sin mencionar el adobe estabilizado, un producto que nació en 1985 y que posibilita hacer “construcciones verdes”, el cual posee las mismas características térmicas de su antecesor, el adobe artesanal, además de similares o mayores capacidades de resistencia que un bloque de concreto.

Piazzesi añadió que el adobe está certificado por el Infonavit y por la Sociedad Hipotecaria Federal, lo que facilita acceder a cualquier tipo de crédito para vivienda; cuenta igualmente con la validación del ONNCCE (Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación), lo que posibilita realizar cualquier tipo de obra.

El también presidente de la Fundación Adobe refirió que el egipcio Hassan Fathy fue uno de los grandes impulsores de esta tecnología, quien desde 1945 anticipó que medio siglo después habría muchos problemas de agua, de salud, de alimentación y de vivienda. Este arquitecto estimó que la mitad de la población mundial no iba a tener una vivienda a finales del siglo: “Se fue muy alto –opina el directivo-, pero es verdad que hoy en día el 25% de la población en el mundo vive debajo de un plástico o de una casa de láminas de cartón.

La visión que tuvo Fathy acerca del problema de la vivienda no estaba tan errada, y en su libro ‘Arquitectura para los pobres’ propuso como solución utilizar el adobe bajo el argumento de que cualquiera puede construir con este material: “Claro que en aquel entonces no había los equipos y la tecnología que hay actualmente para hacerlo de forma industrial, fácil y con la resistencia de un bloque de concreto, pero no cabe duda que ese fue un buen principio”, resaltó.

Cabe mencionar que ¡Échale! a tu Casa obtuvo el Premio Nacional de Calidad en 2015, aparte de ser uno de las cinco propuestas finalistas en la categoría de Desarrollo Comunitario dentro del reality show conocido como “Iniciativa México”, pero estos son solo dos ejemplos de entre una veintena de premios que Francesco Piazzesi ha logrado de parte de distintas instancias de gobierno y organismos civiles relacionados con la promoción del cambio social, el desarrollo alternativo de infraestructura y el apoyo a la población más necesitada.

Este empresario, además, asegura que en México ya hay varios arquitectos que se están “subiendo a la ola” ya sea mediante iniciativas propias o sumándose a la propuesta de ¡Échale!: “Lo anterior nos habla del camino que estamos siguiendo desde hace ya algunos años. La idea básica es también abandonar el uso del ladrillo rojo recocido, un material cuyo proceso de elaboración es muy caro y contaminante, por lo que ha ido perdiendo mercado; en cambio, una excelente alternativa es tener un material crudo, verde y ecológico como el adobe”.

A decir de Piazzesi, el gran aporte del programa y de su empresa ¡Échale! se define en cuatro pilares fundamentales:

  • Inclusión social. Se fortalece el bienestar en función de valores, usos y costumbres propios, por lo que las mejoras y soluciones surgen de los propios integrantes de la comunidad.
  • Capacitación técnica. Con el apoyo de especialistas, se brinda el entrenamiento necesario para el uso de las nuevas tecnologías y la ejecución del programa ¡Échale!, cuyo aprendizaje es fácil y seguro, sin importar la edad o el sexo.
  • Educación financiera. Se fomenta el uso de mejores prácticas financieras en familias y comunidades enteras, incluyendo la cultura del ahorro.
  • Escalabilidad. El modelo es replicable para impulsar un desarrollo comunitario sostenible, sobre todo al generar más fuentes de empleo e integrar a las familias a la auto producción de viviendas dignas y ecológicas.

“Nosotros visitamos las comunidades para enseñar a producir el material y a construir casas, aparte de que armamos un esquema de ahorro, crédito y subsidio para las personas. Estamos tratando de sustituir las casas de lámina de cartón por viviendas dignas y de acuerdo a los lineamientos de la Comisión Nacional de Vivienda”, destacó quien además ha fungido como Doctor en Gestión Estratégica para Políticas de Desarrollo por la Universidad Anáhuac.

Auto construcción asistida

En este tipo de iniciativas participan principalmente la Conavi, la Sedesol a través del FONHAPO (Fondo Nacional de Habitaciones Populares) y la Sociedad Hipotecaria Federal. Esta última, por cierto, impulsora de un crédito para lo que también se conoce como “auto construcción asistida”:

Piazzesi indicó que lo anterior es de gran valor debido a que el auto constructor nunca tuvo crédito y usaba sus ahorros; iba a la tlapalería de la esquina, compraba los materiales a los precios más altos e incluso utilizaba productos usados, pero a través de ¡Échale! pueden adquirir los materiales a precios de distribuidor; asimismo, acceden a financiamiento y se les facilita todo el soporte técnico.

“Siempre apegados a los lineamientos de la Conavi, fomentamos la sustitución de las casas de lámina de cartón por 30 mil viviendas dignas, verdes y sustentables; hemos realizado 150 mil mejoramientos e impactado a más de un millón de individuos”.

El directivo reconoció que ya hay cierta conciencia del gobierno de que gran parte de la población tiene la necesidad de construir por sí misma su casa patrimonial, así que debe apoyársele: “El gobierno lo está haciendo principalmente a través de las tres instituciones federales mencionadas, junto con el Consejo Nacional de Organismos Estatales de Vivienda (Conorevi), que igualmente está realizando una valiosa labor para ayudar a las personas de menos recursos a construir una casa digna.

“Nosotros comenzamos en 1985 -prosiguió-, cuando salió al mercado la máquina AdoPress para hacer adobe estabilizado o ‘Adoblocks’, la cual tuvo dos derroteros en aquel entonces: por un lado, nos referimos a las viviendas de lujo, y es que los arquitectos encontraron que el adobe es un excelente material, incluso para este tipo de edificaciones”.

El otro derrotero fue la comunidad, dijo; se trata de aquellas personas que producen su propio material para construir casas: “Les llevamos la máquina, les enseñamos a producir y poco a poco nos fuimos enganchando en todo este esfuerzo. También creamos una organización de la sociedad civil (que se llama justamente ‘Adobe’) para ayudar a la gente más necesitada haciendo mancuerna con los gobiernos federal, estatales y municipales”.

Desde la óptica de Piazzesi, ayudar a la gente no significa que los demás deban regalar su trabajo o sus productos: “Esa postura fue muy criticada en Iniciativa México, pero cuando el conductor del reallity, Sergio Sarmiento, me preguntó con respecto a ello, le respondí que aquí no hay nada gratis; que la gente debe trabajar y pagar su casa. Acercarles ayuda y oportunidades a las personas es parte de nuestro trabajo, pero regalar las cosas no nos llevaría a ningún lado.

“Si a alguien le van a regalar una vivienda y al que está en el Infonavit se la van a cobrar, entonces todos van a querer salirse del Infonavit y se harán indigente para que les regalen la casa… ¡eso no es justo!”, criticó el directivo.

En busca de asociados

Sistema constructivo Ecoblock

El sistema de construcción es de tipo modular, a base de muros de “ecoblocks” de 10x15x30 cm. que contiene un par de huecos circulares de 6 cm de diámetro y castillos ahogados a cada 90 cm. Es compatible con el sistema de losa de concreto o vigueta y bovedilla.

Cada familia es capacitada y apoyada para reconstruir su propia casa y, con aproximadamente 2 mil 200 de ecoblocks, puede construir una casa de dos recámaras, baño, estancia, comedor y cocina.

El fundador y presidente de ¡Échale! a tu Casa reconoció que son pocos los distribuidores en la República Mexicana que apoyan a las marcas nacionales y, por lo mismo, la empresa está abierta a crecer el número de asociados de negocio, quienes deben estar interesados en el tema, ser unos apasionados de la industria de la construcción en todas sus facetas o niveles y, de paso, asumir que su labor puede tener importantes repercusiones en el desarrollo comunitario.

Retomando su postura de que regalar las cosas no es el camino correcto, Piazzesi indicó que el término más adecuado para definir toda esta labor es “inversión de impacto”, entendida no como asistencia ni filantropía: “Quien compra una máquina puede irse a Chiapas, a Oaxaca, Tabasco o a las comunidades más necesitadas; pone en funcionamiento el programa ¡Échale! y gana como cualquier empresa. La diferencia es que, aparte del negocio, su labor tiene un impacto de beneficio social.

“Siempre hay gastos para aquéllos que entran al programa, que compran una máquina, que son proveedores o que participan con su mano de obra, pero también necesitan comer, por lo que la gente que quiera una casa debe pagarla; quizás haya descuentos porque estamos hablando de personas con muy bajos recursos, pero nada es regalado”, insistió.

El programa ¡Échale! cuenta hoy en día con representantes de distribución cuya cobertura abarca prácticamente todo el territorio nacional, aunque a razón de los recientes sismos ha estado centrándose en el tema de la reconstrucción, sobre todo en Oaxaca, Puebla, Chiapas, Morelos, el Estado de México y la Ciudad de México.

Los ojos del mundo en México

¡Échale! a tu Casa ha colaborado con China y Emiratos Árabes, países donde ya tiene máquinas en operación; asimismo, su tecnología ayudó a la reconstrucción en Haití, mientras que en Egipto se centró en la edificación de escuelas. El apoyo y los aportes de esta compañía se extendieron hacia Nigeria e India, pues históricamente han tenido problemas de vivienda y existe una evidente inequidad en la distribución económica.

Hay varias empresas en México que están haciendo una magnífica labor en ese sentido, pero ¡Échale! fue pionera en el tema de las inversiones de impacto social, las que deben entenderse también como un modelo de franquicia social porque es la gente o la comunidad quienes le dan continuidad a los proyectos.

Además de incentivar la auto construcción, el modelo de empresa o franquicia social ofrece a los habitantes créditos con facilidades de pago para que puedan concluir sus labores de construcción; se trata de un término que fue acuñado en este siglo y que implica algo muy bueno en la economía al permitir a las personas de absolutamente todos los niveles socioeconómicos participar en una organización.

“Pareciera que al principio de este siglo las trasnacionales se estaban comiendo el planeta y haciendo de la sociedad simplemente un ente de consumo; llegaron incluso a tener más dinero que el 80% de los gobiernos en el mundo, pero la empresa social es una luz que permite a la gente participar en la solución de sus demandas, así como en el negocio. Insisto: esto es un negocio, pero igualmente un modelo con el que todos ganan”, destacó el entrevistado.

Es de mencionarse que, aparte de generar empleos en zonas donde no existen mayores alternativas, ¡Échale! a tu Casa brinda capacitación básica de albañilería, carpintería, herrería y plomería, especialización que permite a las personas ofrecer su experiencia en otras comunidades a manera de autoempleo.

CONTACTO DE NEGOCIOS

Empresa: ¡Échale! a tu Casa.

Ubicación (casa matriz): Rómulo O’Farril 304, Col. Progreso Tizapán, CDMX 01080.

URL: www.echale.com.mx

Contacto: Francesco Piazzesi, director general.

E-mail: francesco@echale.com.mx

Tels.: 5668-3207 y terminación 3135.

Ventas: informes@echale.com.mx

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