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Golpe bajo a hoteleros… ¡y la que les espera!

30 octubre, 2017.

Por Armando Paredes

A MEDIADOS de octubre, Wexford James Tobin, ex presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Sección Cancún, aseguró que en la zona sur de este destino turístico se ha reportado una fuerte venta de terrenos en los que se pretende construir complejos residenciales y edificios para habilitarlos bajo el esquema de rentas vacacionales.

Brian Chesky.

Este empresario calcula que nueve de cada diez terrenos que están comercializándose en el corredor Cancún-Tulum tendrán el mismo derrotero, siguiendo así la tendencia creciente de los modelos de negocio en los que lleva la batuta la compañía norteamericana Airbnb, cuyo cuartel general se ubica en San Francisco y opera bajo el liderazgo de Brian Chesky.

Lo que para algunos es solo una novedad, para otros podría significar “la crónica de una muerte anunciada”, y es que dicha tendencia se intensificó una vez que el Gobierno del Estado de Quintana Roo firmó un acuerdo con la famosa plataforma de hospedaje bajo el pretexto de “regularizarla”, y qué decir de las más de diez 10 mil unidades que ofrecen este tipo de servicios en la entidad.

Carlos Joaquín González.

Dicen por ahí que nadie da paso sin huarache, y la verdad de las verdades es que dicha medida, con amañados tintes de legalidad, no es más que una buena estratagema de la administración local comandada por Carlos Joaquín González, la que está pidiendo a gritos su respetiva rebanada del pastel, pues estamos hablando de operaciones de Airbnb que le permitirían a la entidad captar hasta un millón de pesos tan solo por el concepto de impuestos al hospedaje.

Este acuerdo establece un cobro del 3% por cada renta que se haga a través de la plataforma de rentas temporales a partir del 1º de octubre y, según el funcionario, lo recaudado se destinará para las políticas públicas ya establecidas y será “en beneficio del desarrollo turístico”, aunque no se tomó en cuenta los intereses de los operadores tradicionales de hoteles, uno de los grupos más afectados, quienes en su momento se quejaron de injusticia, competencia desleal y privilegios malinchistas.

Lo más preocupante es que apenas estamos viendo la punta del iceberg, pues de seguir la inercia de expansión mostrada por Airbnb en Estados Unidos, seguramente pronto se darán alianzas como la que esta compañía de intercambio compartido acaba de concretar con Newgard Development Group, un desarrollador inmobiliario que construirá, de inicio, 300 apartamentos en Florida, los que serán su propiedad pero que llevarán la nueva marca “Niido powered by Airbnb”. ¿Qué tal?

Desde ya hay que estar muy “a las vivas”, ya que seguramente contubernios como este se replicarán en otras latitudes, y ya saben que cuando hace frío en las tierras del Tío Sam, a nosotros nos invade la gripe, y no necesariamente por la cercanía.

DEL OTRO LADO del tan cacaraqueado “Muro de Trump”, bastante hay por comentar acerca de lo que planteamos desde la entrega anterior en cuanto a las secuelas de los sismos de septiembre en México y la diferencia entre ser oportuno o ser oportunista.

Layda Sansores.

Hablar de política no es chile como para este mole, pero nos llamó fuertemente la atención un video que circuló en las redes sociales en el que Layda Sansores se desgarra el gañote señalando que el Gobierno Federal cuenta con un fondo para desastres: el Fonden, que tiene en sus arcas unos 5 mil 600 millones de pesos (sin contar el bono de 2,700 millones confirmados por la Secretaría de Hacienda que el Banco Mundial le otorgó en los primeros días de octubre), mientras que “la Ciudad de Mancera” cuenta con nueve mil 500 millones de pesos para el Fonaden CDMX, según los señalamientos de la senadora de Morena.

Recurriendo al sarcasmo, la funcionaria habló de (nótense las comillas) un “Fondo de Desaparición de Recursos Nacionales”, que asciende a ocho mil millones de pesos y que “fue integrado gracias a la estafa maestra dirigida por Enrique Peña Nieto, en la que participaron once dependencias federales, ocho universidades prostituidas y numerosas empresas fantasma”.

La exigencia directa en el discurso de Layda Sansores puede resumirse con la frase: “Estos recursos deben ser devueltos ¡ya!, pues no estamos para esconder dinero debajo de los escombros”. La senadora finalmente expuso la falta de transparencia de los gobiernos Federal y capitalino, así como el protagonismo de algunos funcionarios que se la han vivido posando ante las cámaras de televisión en vez de realmente actuar y apoyar a las víctimas del desastre natural.

Aquí no hay nada de que Fulanito me lo contó; el video existe y ha alcanzado ya la friolera de ocho millones y medio de visualizaciones desde el 25 de septiembre. Pueden checarlo dándole clic a la imagen para que ustedes mismos saquen sus conclusiones.

PUES DIRÁN MISA, pero está demostrado que al ciudadano común y corriente se le resbala la palabrería oportunista cuando, por mera sensibilidad humanitaria y de ayuda al hermano caído, deja de lado sus creencias religiosas, su nacionalidad, su posición económica, su color de piel y sus preferencias políticas (aunque a esto último no se le puede llamar “sacrificio”).

Ellos también lo merecen.

Para este tipo de personas valen más las acciones tangibles, y ejemplos de ello son incontables. No estamos hablando de llenar camiones o centros de acopio, ni de abrir cuentas bancarias o crear fundaciones “en pro de”; son personas que ofrecen soluciones, por pequeñas que estas sean, a los problemas que tienen ante sus ojos.

Tal es el caso de los vecinos de las colonias Narvarte, Roma, Del Valle o Condesa en la CDMX, quienes con un improvisado letrero y una simple extensión eléctrica dispuesta hacia la calle ayudaron a los afectados a recargar sus teléfonos celulares, mientras que una tienda de productos para mascotas improvisaba un “spa de patitas gratis” para dar masajes a los cojinetes de los perritos que estaban lastimándose debido a los vidrios y escombros en dichas zonas.

Una respuesta al “llamado de Dios”.

Y qué decir de los 110 menonitas de Chihuahua, Zacatecas y Tamaulipas que llevaron 80 toneladas de materiales a Ixtaltepec, una de las comunidades zapotecas más afectadas de Oaxaca, y pusieron manos a la obra para levantar 200 viviendas temporales de lámina metálica de 24 metros cuadrados para quienes perdieron sus casas.

Insistimos: estos pequeños y a la vez grandes ejemplos de humanidad son muchos y no necesitan ser expuestos a la opinión pública para saber que existen… hay bastantes formas para asegurar que la yegua es parda, ¿o no?

* armando.paredes@digitalbricks.com.mx

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