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‘No siempre el pez grande se come al chico’: LANCO

16 octubre, 2017.

Quien lleva las riendas del laboratorio más importante del país considera que, en el negocio de la construcción en particular, los competidores pequeños pueden ganarles el mercado a los grandes cuando demuestran ser más rápidos, oportunos e innovadores.

Por Ricardo García F.

El domingo 28 de julio de 1957, con una magnitud de 7.9 (MW) y epicentro en el puerto de Acapulco, el llamado “Terremoto del Ángel” afectó particularmente la zona centro de la República Mexicana y dejó un saldo de 700 muertos y dos mil 500 heridos. ​

Un año antes se había inaugurado la Torre Latinoamericana y, justo por haber resistido ese terremoto, mereció el reconocimiento mundial; de hecho, “la Latino” es una de las ocho estructuras más importantes que se han construido en zonas de alto riesgo sísmico, junto con el Taipei 101, la Torre Ejecutiva Pemex, la Torre Mayor, la Torre BBVA Bancomer, la Torre Reforma, la Torre Altus, el U.S. Bank Tower y el Costanera Center.

Isidoro Yedid, director técnico.

Seis años más tarde se erigió el Hotel de México (hoy WTC), reafirmando la tendencia hacia la edificación monumental y de altura, lo que sin duda puso a prueba los alcances de la ingeniería mexicana debido a lo complicado que históricamente ha resultado construir en terrenos difíciles y de composición lodosa, como lo es el suelo en la Capital del país.

A finales de los años 60 existía una evidente necesidad de controlar y verificar la calidad de todos y cada uno de los materiales que intervienen en las obras de ingeniería. No había laboratorios para ello, por lo que al arquitecto Eduardo Yedid le vino a la mente la idea de crear, con la colaboración de algunos especialistas técnicos, el Laboratorio Nacional de la Construcción (LANCO).

La empresa como se fundó en enero de 1970, inicialmente para ofrecer servicios de verificación de concreto y terracerías, pero paulatinamente fue diversificando su oferta hacia la evaluación de casi todos los procedimientos constructivos, además de proporcionar asesoría y consultoría sobre técnicas inherentes al sector.

Hace 20 años el ingeniero Isidoro Yedid decidió participar en el negocio de su padre, aunque poniéndole “un toque tecnológico” bajo el entendido de que la tecnología aplicada a las construcciones estaba alcanzando cada vez una mayor importancia.

Este joven empresario siempre mostró una clara atracción por la tecnología, a grado tal que, a sus escasos ocho años de edad, solía hurgar las entrañas de algunos videojuegos para leer los códigos de programación y analizar lo que sucedía al modificarlos, experiencias que le marcaron una línea de acción en todos sus emprendimientos futuros, incluyendo su formación académica.

“Cuando terminé la carrera en topografía, un examen para obtener la poligonal del levantamiento topográfico podía durar más de cinco horas, pero con la ayuda de la informática pude acelerar el proceso a unos cuantos minutos. Justo con esa convicción y afán de ser innovador es que entré a LANCO en 1997, y tal vez mi primera gran aportación fue convertir parte de los procesos humanos en automatizados a fin de recortar tiempos, imprimiéndoles a nuestros servicios una faceta digital”, recordó Isidoro Yedid.

Con personal propio y una estructura que incluye cuatro laboratorios fijos en CDMX, Acapulco, Querétaro y Puebla, además de 40 temporales instalados actualmente en distintas localidades (400 obras en promedio), LANCO ofrece servicios como: muestreo de agregados, dosificación de mezclas, ensayes no destructivos, obtención de núcleos de concreto para ensaye a compresión, control de plantas de concreto por volumen y peso, ensaye de bloques y tabiques, ensaye a compresión y compresión diametral de las pilas y muretes, peritajes y consultorías, inspección y pruebas de uniones soldadas, calificación y supervisión de soldadores, mecánica de suelos, entre otros.

El tamaño, la rapidez y la calidad

LANCO lleva operando 47 años de manera ininterrumpida, tiempo en el que el ingeniero Yedid ha podido comprobar algo que aprendió en uno de sus libros favoritos: “Contrario a lo que se pregona, no siempre el pez grande se come al chico, y en esta industria es muy común que los negocios más rápidos desplacen a los lentos; es decir, no importa qué tan grande sea una empresa; es muy probable que incluso sus competidores más pequeños le ganen el mercado por el simple hecho de ser más rápidos”, resaltó.

Aparte de la anterior postura, el directivo considera que tanto los laboratorios como los constructores pueden asegurar su permanencia en el terreno de juego solo si le otorgan el justo valor al tema de la calidad: “Yo participio activamente en el Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación (ONNCCE), que es donde revisamos las normas mexicanas del sector en cuanto a concretos, agregados y geotecnia. Lo primero que debemos entender en esta industria es que los constructores necesitan obedecer las normas antes de pensar que su negocio es meramente comprar barato para vender caro”.

Y agregó al respecto: “Hoy, sin embargo, el constructor se fija más en el precio y, particularmente en la construcción, los productos de calidad son confiables y perduran, mientras que los baratos son siempre una mala apuesta, pues al final hay que reparar los problemas que generan, por ejemplo, un mal producto o un mal servicio de laboratorio; es decir, lo caro es recurrir a la calidad barata, si es que a esto último se le puede llamar calidad”.

“La experiencia es lo que determina la confiabilidad… no es cuestión de leer mucho, terminar una carrera y echar a andar un laboratorio; así no funciona esto”.

Pero también hay que ver el otro lado de la moneda, pues el Director Técnico de LANCO asegura que existen laboratorios que no reportan resistencias bajas en algunas pruebas con la idea única de retener clientes: “Les hacen creer que todo está en orden; en pocas palabras, dicen lo que los constructores quieren escuchar, y si a estos últimos les sale barato y lo aceptan, pues entonces ellos también son cómplices del engaño”.

Las reglas claras

Desde la óptica de Yedid, cuando existen reglas claras los constructores terminan contratando empresas confiables y adquiriendo productos de mejor calidad. Esto es de vital importancia, más aún cuando se toma en cuenta las repercusiones de sismos como los que sacudieron a la parte centro del país en el mes de septiembre.

“Lo que todos debemos hacer es prevenir y no aferrarnos a buscar culpables, sobre todo cuando es difícil comprobar si ciertos materiales en una obra se dañaron a causa de un sismo o si ya estaban dañados. Te pongo un ejemplo: el papel de baño viene con unos puntos, que es donde supuestamente puede cortarse, pero se rompe de todos lados menos de esas divisiones. El concreto es así de caprichoso, pues no siempre se comporta de la misma manera; en ese sentido, recomiendo la prevención como una filosofía de trabajo para todos los que nos desenvolvemos en esta industria”.

Independientemente de los riesgos, añadió el directivo, a los constructores se les olvida considerar que el costo por contratar los servicios de un buen laboratorio equivale al 0.5% del costo total de una obra: “Si compras un Ferrari de 400 mil dólares -ejemplificó-, hay que ponerle el aceite original, cueste lo que cueste. Como laboratorio, nosotros no le decimos al constructor qué cemento comprar, pero sí le damos los elementos que necesita para respaldar o modificar su decisión”.

El también Presidente de la Asociación Nacional de Laboratorios Independientes al Servicio de la Construcción, A.C., delegación Centro (la que cuenta con al menos 30 agremiados de un total que supera los 300 en todo el país), añadió que los sistemas de LANCO han sido especialmente diseñados para generar confiabilidad, lo cual se logra mediante el reporte oportuno de croquis de localización de las muestras, así como del análisis estadístico de los resultados.

Por tamaño, infraestructura, pero sobre todo por su experiencia, Yedid afirma que LANCO es el laboratorio número uno del país, cuya participación de mercado asciende al 70%, y que además cuenta con el apoyo de 500 especialistas o técnicos en su plantilla de trabajo.

Casi el 80% de los costos de LANCO es mano de obra para muestreo, y todo el ensaye y estudio de los materiales se hace prácticamente en su laboratorio central. En ese sentido, es difícil hablar de proveedores, aunque se tiene un gran acercamiento con marcas que comercializan equipos de laboratorio, como la italiana Controls, Matesch, ELE International, incluyendo equipos de ultrasonido General Electric, solo por mencionar algunos ejemplos.

Señaló igualmente que son el único laboratorio integral; es decir, no subcontratan los servicios de otras empresas, sino que tienen la capacidad de atender cualquier demanda del constructor sin importar en qué parte de la República se encuentre: “Hablando de cobertura, en este momento tenemos operando más de 40 laboratorios móviles en todo México. Trabajamos en presas hidroeléctricas, túneles, muelles, carreteras, plantas de bombeo, tanques, segundos niveles, incluso colaboramos en todas las líneas del Metro, exceptuando la 12. La realidad es que todas las obras grandes buscan confiabilidad y, por lo mismo, recurren a LANCO”.

Gobierno y competencia

El Laboratorio Nacional de la Construcción atiende clientes grandes tanto de la iniciativa como del gobierno, aunque en el periodo de elecciones este último suele frenar sus gastos y es desplazado por los primeros, y sucede lo contrario a medida que pasan los meses, pero casi siempre hay un equilibrio entre ambos sectores.

A decir del entrevistado, en los últimos años el gobierno le ha puesto mucho interés a la cuestión de la calidad en la construcción, a tal grado que ha tenido que adaptar las leyes; por ejemplo, en la Gaceta Oficial de junio del 2016 anunció que para poder obtener la licencia de construcción se necesita contar con los servicios de un laboratorio acreditado, advirtiendo además que habría multas en caso de incumplir con este requisito.

Esta nueva conciencia orilló a la administración de la Ciudad de México a crear su propio laboratorio para supervisar las obras de gobierno externamente: “Apenas comenzó a operar este año, pero no lo vemos como una competencia sino como una excelente iniciativa que permitirá al gobierno involucrarse más en el tema y brindar soluciones en conjunto con el sector privado”, opinó.

Más que un competidor, completó, en estos momentos debe verse a dicha instancia como un apoyo para poder detectar constructoras irregulares, que no contratan los servicios de un laboratorio o que no le confieren la debida importancia a la verificación de los materiales a fin de que estos cumplan con los lineamientos o las normativas de la construcción: “Si el gobierno quiere participar en esta industria -recalcó el Director Técnico de LANCO-, de inicio tendrá que garantizar un mayor control sobre aquellos constructores a los que se les está otorgando licencias o permisos para construir”.

Los diferenciadores

Debe destacarse que, como parte de su labor social, LANCO ofreció los servicios de sus especialistas para otorgar una visión profesional del estado estructural de los inmuebles afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre, sobre todo en la CDMX y estados colindantes.

En sus 47 años de existencia, este laboratorio ha recibido varios reconocimientos y todas las certificaciones posibles por parte de la Entidad Mexicana de Acreditación A.C. (área construcción C-034-002/12 y área metalmecánica MM-133-022/12), mientras que CONAGUA lo aprobó para operar como laboratorio de pruebas en los métodos de ensayo NOM-001-CONAGUA-2011, solo por citar algunos ejemplos.

La empresa es además socia fundadora de la Asociación Nacional de Laboratorios Independientes al Servicio de la Construcción A.C. (ANALISEC); es miembro del Institucional del American Concrete Institute, así como de la Asociación Mexicana del Asfalto A.C.

LANCO es el primer laboratorio de carácter nacional en México y pionero en manejar un sistema computarizado de identificaciones de las muestras, evitando errores y brindando certeza a los resultados de cada prueba, mismos que procesa estadísticamente comparándolos con lo que las normas especifican y/o respetando lo solicitado por los clientes.

“Hoy podemos jactarnos de ser el primer laboratorio del país en entregar resultados por Internet; somos el que más normas acreditadas ha conseguido y el único que cuenta con un catálogo integral de servicios, lo cual reforzamos con la creación constante de nuevas áreas conforme a la normatividad y los requerimientos del mercado”, remató.

Los principales servicios

En la página web de LANCO hay un formulario mediante el cual puede establecerse contacto para cotizar o solicitar servicios. Los presupuestos, requerimientos y posibles negociaciones se canalizan hacia el área correspondiente y después los encargados de cada una resuelven las solicitudes en conjunto con la Dirección General.

Previo registro, los visitantes a la web corporativa también pueden acceder a las recomendaciones de muestreo y fichas técnicas de LANCO, además de conocer los servicios que a continuación se enumeran:

Concretos

  • Morteros
  • Agregados
  • Cementos
  • Extracción de corazones
  • Análisis de aditivos
  • Block, tabique y adoquín
  • Módulos elásticos
  • Pruebas de carga
  • Esclerómetro
  • Detección de acero
  • Ultrasonido en concreto
  • Extracción de anclas
  • Proporcionamientos
  • Tubos de concreto
  • Resistencia del concreto (destructivo y no destructivo)

 

Terracerías y pavimentos

  • Localización y estudio de bancos de materiales
  • Estudios de compactaciones
  • Estudios de terracerías
  • Estudio y diseño de pavimentos y asfaltos (rígidos y flexibles)
  • Mezclas asfálticas en frío o caliente
  • Cimentaciones
  • Prueba de placa de carga

 

Metalmecánica

  • Varillas y mallas de refuerzo
  • Acero estructural
  • Radiografías y ultrasonido en soldadura
  • Ultrasonido y líquidos penetrantes en soldadura
  • Calificación y certificación de soldador
  • Análisis químico del acero

 

Pruebas especiales

  • Lodos bentoníticos
  • Prueba de carga
  • Mecánica de suelos
  • Análisis químico, bacteriológico y físico de aguas
  • Adherencia y espesor de película (pintura)
  • Control de plantas de concreto asfáltico e hidráulico
  • Análisis petrográfico
  • Estudios topográficos
  • Calibración en fuerza
  • Consultoría y capacitación de laboratoristas
  • Renta de equipo de laboratorio
  • Estudio y pruebas prefabricadas, concreto, acero, etc.

 

CONTACTO DE NEGOCIOS

Empresa: Laboratorio Nacional de la Construcción (LANCO).

Director Técnico: Isidoro Yedid.

Domicilio: Calle 23 No. 23, colonia San Pedro de los Pinos, CDMX, 03800.

Tel. +52 (55) 5598-8123.

URL: www.lanco.com.mx

e-mail: lanco@lanco.com.mx

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