Publicidad Publicidad
Compartir
Tweet

La Casa Milà, belleza y polémica en la obra de Gaudí

18 septiembre, 2017.

Situada en Barcelona, la Casa Milà es un reflejo de la plenitud artística del arquitecto Antonio Gaudí, en su etapa naturalista 

Llamada popularmente La Pedrera (“cantera” en catalán), es un edificio modernista, obra del arquitecto Antoni Gaudí, construido entre los años 1906 y 1910 en el distrito del Ensanche de Barcelona, en el número 92 del paseo de Gracia.

La casa fue edificada por encargo del matrimonio Pere Milà y Roser Segimon , y Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Josep María Jujol, Domènec Sugrañés, Joan Rubió, Enrique Nieto y Josep Canaleta, así como del constructor Josep Bayó, que había trabajado con Gaudí en la Casa Batlló.

Desde su apertura al público en 1987 ha recibido más de 20 millones de visitas (un millón cada año aproximadamente), convirtiéndola en uno de los diez lugares más visitados de Barcelona, de acuerdo con el portal Wikipedia. ​

La Casa Milà es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí; pertenece a su etapa naturalista (primera década del siglo XX), periodo en que el arquitecto perfecciona su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza, para lo que puso en práctica toda una serie de nuevas soluciones estructurales, originadas en los profundos análisis efectuados por Gaudí, de la geometría reglada. A ello añade el artista catalán una gran libertad creativa y una imaginativa creación ornamental; partiendo de cierto barroquismo sus obras adquieren gran riqueza estructural, de formas y volúmenes desprovistos de rigidez racionalista o de cualquier premisa clásica. Desde el año 2013, La Pedrera es propiedad de la Fundación Catalunya-La Pedrera, que es la encargada de organizar exposiciones, actividades y visitas.

Una construcción polémica

El proyecto de Milà era construir un edificio de grandes dimensiones, destinar el piso principal para su propia residencia y el resto en régimen de alquiler, algo habitual en la época. Asimismo, la planta baja, en su parte exterior, fue destinada a tiendas, siendo la primera una sastrería abierta en 1928. ​ El 2 de febrero de 1906 se presentaron los planos en el Ayuntamiento y se solicitó el permiso de obras. La construcción sufrió diversos retrasos, ya que el edificio superó en altura y anchura a lo establecido en las ordenanzas municipales, por lo que se impuso al señor Milà varias multas. Además, Gaudí abandonó la dirección de la obra en 1909 por divergencias con los Milà respecto a la decoración interior. La relación entre Gaudí y Milà se enfrió, y el arquitecto tuvo que llevar a juicio al promotor para cobrar sus honorarios (105 mil pesetas), que donó a los jesuitas. ​ Para hacer frente al pago, el señor Milà tuvo que hipotecar la casa.

Desde el punto de vista administrativo también provocó alguna polémica cuando en diciembre de 1907 el Ayuntamiento detuvo las obras porque un pilar ocupaba una parte de la acera sin respetar el alineamiento de las fachadas. Al serle comunicada la noticia a Gaudí, este respondió con su estilo irónico habitual: “Diles que si quieren cortaremos el pilar como si fuera un queso y en la pulida superficie restante esculpiremos una leyenda que diga: ‘Cortado por orden del Ayuntamiento según acuerdo de la sesión plenaria de tal fecha’”. ​

Sin embargo, la suspensión de las obras no fue respetada y Gaudí continuó con su labor. El 28 de septiembre de 1909 se le abrió un nuevo expediente porque superaba la altura prevista y excedía el volumen construido en unos 4000 m3. ​El Ayuntamiento reclamaba una multa de 100 mil pesetas (aproximadamente el 25% del coste de la obra) o derribar el desván y la azotea. La polémica se solucionó un año y medio más tarde, el 28 de diciembre de 1909, cuando la Comisión del Ensanche certificó que se trataba de un edificio monumental y no se requería que se ajustara estrictamente a las ordenanzas municipales.

​Salta a la vista que el edificio en cuestión, sea cual fuere su destino, tiene un carácter artístico que lo separa de los demás edificios particulares, dándole fisonomía especial, a lo cual contribuye en parte principal la obra realizada separándose de los planos aprobados.

El proceso de construcción

El proceso de construcción fue relatado años después al historiador Joan Bassegoda por el constructor Josep Bayó: primero se derribó parcialmente el anterior chalet, dejando una parte de la estructura como barraca de obras, donde los ayudantes de Gaudí pasaban a limpio los croquis que les iba dando el arquitecto; luego se rebajó el terreno en 4 metros, hasta la profundidad necesaria para el sótano; al cubrirse éste, se pasó allí el taller de la obra, y se derribó el resto del chalet. Los cimientos se hicieron con hormigón de grava de piedra de Montjuïc mezclada con mortero de cal, sobre los que se levantaron los pilares, algunos de hierro colado y otros de ladrillo —para lo que se aprovecharon los ladrillos del anterior chalet—.

Una vez terminado el sótano se procedió con la construcción del resto de los pisos, mientras que se fue proyectando la fachada —que es autosustentante e independiente del resto del edificio—, a través de unas maquetas de yeso que modelaba el yesero Joan Bertrán bajo la supervisión directa de Gaudí; esta maqueta fue posteriormente troceada y llevada como modelo a la obra, donde los picapedreros seguían fielmente su estructura. En todos los pisos se utilizó un sistema de jácenas y vigas de hierro dispuestas en forma de bóveda catalana, unidas mediante roblones y tornillos, sin necesidad de soldaduras. La fachada fue cubierta de piedras formando arcos de forma ondulada, que luego fueron retocadas por los picapedreros hasta conseguir la forma deseada por Gaudí.

Por último, se realizó el desván, diseñado de forma independiente al resto del edificio, con un sistema de arcos catenarios de ladrillo, y por encima se situó la azotea, de forma escalonada dado las diferentes alturas de los arcos del desván.

El Certificado final

De su puño y letra, Gaudí reactó lo que fue el Certificado de finalización de las obras: “D. Antonio Gaudí y Cornet, arquitecto, residente en esta ciudad. Certifico: que bajo mis planos y dirección se ha construido la casa sita en el paseo de Gracia no 92 y calle de Provenza nos 261, 263, 265 y 267 en esta ciudad (Gracia) y propiedad de Dña. Rosario Segimon y Artells, y ha quedado en disposición de ser alquilada en el día de la fecha. Para que conste donde convenga, firmo la presente en Barcelona a veintiuno de octubre de mil novecientos doce. Antoni Gaudí y Cornet”.

Transformaciones de la Casa Milá

La Pedrera ha sufrido diversas vicisitudes: en 1927 Roser Segimon ordenó al constructor Josep Bayó la remodelación del interior del piso principal, y se perdió la decoración efectuada por Gaudí; en 1932 se transformaron las carboneras en tiendas, eliminando las rejas de hierro que separaban el semisótano y la calle; en 1954 la Inmobiliaria CIPSA construyó trece apartamentos en el desván, a cargo del arquitecto Francisco Juan Barba Corsini; en 1966 se transformó la planta noble en oficinas, con la firma de Leopoldo Gil Nebot; entre 1971 y 1975 se efectuó una primera restauración a cargo de José Antonio Comas de Mendoza. En 1986 lo adquirió la Caixa de Catalunya, que ha efectuado continuadas obras de conservación y restauración (1987-1996, a cargo de José Emilio Hernández Cros y Rafael Villa) y la mantiene abierta al público para su visita, para lo que se puede entrar en las viviendas de la planta cuarta, el desván y la terraza. Las demás plantas están ocupadas por oficinas o todavía por algunas familias residentes.

La Casa Milà fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional en 1969, y en 1984 la Unesco la incluyó dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad “Obras de Antoni Gaudí”, junto con el Palacio Güell, el Parque Güell y la Cripta de la Colonia Güell. ​

Etiquetas: , , , , , , , ,

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscribirse

Suscríbete al newsletter

Recibe totalmente gratis nuestro newsletter en tu correo y forma parte de la comunidad de mayor éxito en el sector de la construcción.

* Recuerda revisar tu bandeja de spam.