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El impacto de la tecnología en la industria inmobiliaria

5 septiembre, 2017.

La innovación tecnológica en este mercado trasciende la posible automatización de la construcción o sustitución robótica de los agentes inmobiliarios

La prevención en la atención de la salud y los tratamientos mejorados por la tecnología aumentarán significativamente la longevidad en las sociedades futuras, lo que podría allanar el camino para prolongar la vida humana mediante la ingeniería genética. Este proceso se ha acelerado debido al análisis de macrodatos de nuestro mundo, como el uso de dispositivos de monitoreo de la actividad física, aplicaciones de nutrición o datos obtenidos de los sensores en una ciudad conectada.

Debido a los avances en la investigación del cuidado de la salud y a la cantidad cada vez más grande de conjuntos de datos, existe un cambio lento en el ámbito académico hacia un enfoque más preventivo que de respuesta a las enfermedades en la atención sanitaria. Por lo tanto, la prevención en la atención de la salud en el futuro intentará evitar la aparición de enfermedades en lugar de tratar los síntomas.

Como resultado, las personas en el mundo industrializado y más allá podrían llegar, en promedio, a los 90 años de edad. Debido a las tasas de reproducción diferentes según las regiones y a los adelantos mencionados en el cuidado de la salud, veremos cambios drásticos en la densidad y la edad de la población. La población mundial llegará a alrededor de 10 mil millones, y todas querrán un lugar donde vivir.

En las economías con menos población y más longevas, como la Alemania del futuro, el entorno construido deberá adaptarse a las necesidades de una sociedad envejecida. La demanda de propiedades individuales es probable que disminuya, mientras que la accesibilidad será más importante.

En los países más densamente poblados y en las mega ciudades, la demanda de “micro propiedades”, construidas de forma sostenible, flexibles y con uso eficiente de la energía, aumentará, debido a que el desarrollo actual y la velocidad de sellado del suelo no serán tolerables desde el punto de vista ambiental.

Desarrollos inmobiliarios con impresión 3D

El sector inmobiliario es responsable de más del 20 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono, lo que debe reducirse de manera significativa para evitar un mayor impacto en el clima y afrontar los desafíos del futuro cambio demográfico. La combinación de la impresión 3D y la biología sintética podría crear una industria más sostenible.

La cantidad de informes sobre las propiedades y la infraestructura impresas en 3D, como las micro casas, un edificio de oficinas comerciales en Dubái o la nueva expansión del metro en Londres, está aumentando lentamente. Mientras tanto, las técnicas de impresión en 3D, como Producción 3D en interfaz líquida continua, Impresión líquida rápida y Tecnología de impresión 3D con proceso aditivo continuo, podrían permitir la impresión a pedido de partes o de edificios enteros en el futuro. Estas estructuras impresas en 3D serán más flexibles y mejorarán la estabilidad de la estructura, aumentando el ciclo de vida y disminuyendo el mantenimiento en el entorno construido, al tiempo que reducirán el ingreso de recursos.

El impacto indirecto de la impresión 3D es aún más grande. Podría permitir la fabricación local personalizada de mercancías, reducir el transporte que produce emisiones y la construcción de centros logísticos, así como de propiedades industriales, que son las responsables del sellado del suelo.

El impacto de la impresión 3D en la sostenibilidad se verá incrementado de manera exponencial en cuanto los biopolímeros se puedan utilizar para proyectos a gran escala. La biología sintética permitirá la creación de bioplásticos sustentables que podrían utilizarse en los sectores de la construcción o de la industria. En el futuro a largo plazo, podríamos ver el crecimiento de infraestructuras conectadas con superficies sintéticas, con diseños de bioingeniería y fotosintetizadoras en el entorno construido, que produzcan energía regenerativa, estructuras que curen o materiales que almacenen y transmitan datos.

Si bien la combinación de estas tecnologías puede proporcionar un entorno construido más sostenible, también puede impactar en la fabricación y la logística, afectando los mercados de trabajo de comunidades enteras.

La automatización en la demanda de bienes raíces

Se prevé que casi el 50 por ciento de los trabajos actuales podría haber desaparecido en 2055, como resultado de la automatización. Mientras que hay muchos parámetros que influyen en las probabilidades de automatización, es casi seguro que nuestro entorno de trabajo cambiará de manera significativa, y los requisitos con respecto a los activos inmobiliarios se modificarán en consecuencia.

A medida que la automatización y la digitalización infunden aún más nuestro entorno de trabajo actual, podríamos ver que la demanda de espacio para oficinas disminuirá ligeramente y la demanda de espacio conectado aumentará. Como resultado, la necesidad de compatibilidad técnica y flexibilidad en las propiedades comerciales será de suma importancia.

Con más automatización y trabajo a distancia, podríamos ver la reconversión de espacios de oficinas en vivienda, o incluso un éxodo de las ciudades hacia zonas rurales más económicas. Pero, como es probable que el atractivo cultural de las ciudades prevalezca, podríamos ver más espacios culturales dentro de los antiguos distritos comerciales que revivan a las ciudades como centros de creatividad e intercambio interpersonal. Por lo tanto, la comunidad y la cultura serán las características clave de las ciudades futuras.

La automatización de los sectores de logística e industriales, como se ha descrito anteriormente, aumentará la demanda de bienes raíces altamente flexibles, conectados y equipados con servidores. Es probable que los desarrollos analógicos se abandonen.

Los cambios en el mercado de trabajo no solo afectarán a nuestras profesiones, sino también a nuestros entornos de vida y trabajo, todo el espectro del entorno construido. Los propietarios de viviendas, urbanistas y las corporaciones de bienes raíces tendrán que pensar en el atractivo y la utilidad de cualquier espacio, ya sea residencial, comercial o industrial.

El negocio de bienes raíces del futuro

Los norteamericanos y británicos pasan más del 80 por ciento de sus vidas en edificios. Es probable que el porcentaje sea el mismo en la mayoría de los países industrializados, y que los países en desarrollo también sigan la misma tendencia.

Por lo tanto, los edificios son los entornos modernos de los seres humanos en el mundo industrializado. Si bien esto es preocupante en el contexto de la salud, es muy probable que esta tendencia continúe. Veremos más venta minorista en línea en el futuro, una mayor cantidad de personas trabajando desde sus casas e individuos completamente inmersos en realidades virtuales.

Si no se produce un impacto externo o un cambio de comportamiento masivo en la sociedad, viviremos en promedio más del 90 por ciento de nuestro tiempo en edificios.

Los dispositivos como el Echo Dot de Amazon, electrodomésticos conectados, tecnología de vigilancia o sensores que ayudan a crear ambientes de trabajo y de vida adaptables, agregarán datos sobre qué consumimos y cómo dormimos, y sobre nuestras discusiones, relaciones sexuales y patrones de trabajo. Los laboratorios vivientes, viviendas donde las personas son observadas en todo momento para obtener datos para las investigaciones, ya se han convertido en un importante nicho de negocios y en una visión plausible del futuro.

Se ofrecerán espacios “gratis” a los trabajadores de oficinas o residentes a cambio de sus datos. Un modelo de negocio futuro podría residir en la extracción de información del 90 por ciento de la conducta humana, disponible para estudio, debido al tiempo que pasamos en edificios. Los anuncios personalizados y para un mercado objetivo podrían impregnar nuestros entornos construidos. Como tal, el valor futuro de una propiedad puede no estar en su planificación, construcción o uso, sino en los datos generados dentro de sus paredes.

Decidir qué futuro queremos

El futuro de nuestro entorno construido está en nuestras manos. Podemos decidir en qué tipo de viviendas queremos vivir, en qué oficinas y fábricas queremos trabajar, o dónde queremos pasar nuestro tiempo libre.

Somos los que podemos elevar nuestras voces contra el análisis de los macrodatos de nuestras vidas. Somos los que podemos disfrutar de experiencias de compra personalizadas gracias a los sistemas de recomendaciones proporcionados por la inteligencia artificial. También está dentro de nuestro ámbito decidir si usar la tecnología para mejorar nuestra expectativa de vida o comprar soluciones de las empresas que están automatizando su fuerza de trabajo.

Es fundamental fomentar un pensamiento más holístico, conectando los puntos entre los cambios tecnológicos, ambientales, éticos, legales, políticos y sociales, no solo dentro del entorno construido, sino también en cualquier otro aspecto de nuestras vidas. Esta es la única manera en que nosotros como sociedad podemos construir una visión común para el futuro.

Con información de TyN Magazine y W.E.F.

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