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Si tienes una empresa familiar, pon atención a la creación del Directorio

24 julio, 2017.

Si bien en todo tipo de organización se recomienda contar con Directorios, en las empresas familiares resulta fundamental para su correcta operación.

Las empresas familiares se enfrentan a un gran reto, sin importar su giro o el mercado en el que se han enfocado, expone Pablo Montalbetti, consultor especialista en el desarrollo de empresas familiares.

En una reciente colaboración publicada por el sitio haciendoempresa.pad.edu, el especialista señala que los Directorios en las empresas operan en general como un órgano de gobierno, a veces formalizado, muchas veces no y con participación de terceros.

Inclusive, dice que los famosos “Consejos Consultivos” actúan en muchos casos como órganos de autoridad familiares, y normalmente sus reuniones son trimestrales, con presencia de terceros y donde se opina, propone pero no se decide, como si fuese “un cuerpo asesor de la familia”,

Montalbetti aclara que su referencia a la “presencia de terceros”, se refiere a que muchas veces los Directorios que son exclusivamente de familia, tienden a ser más informales, con periodicidad variada y poco ordenados. Aunque hay excepciones y empresas que sí los manejan correctamente.

Pero, ¿cuáles son los beneficios concretos que la formación de Directorios en las empresas familiares puede generar? Montalbetti los define de esta manera:

  1. Profesionalización. Fechas fijas para las reuniones, con agenda previa y acuerdos logrados o por alcanzar; forzar a tener que preparar buena información, estructurada, ordenada y oportuna.

Esto hace que se respeten los horarios, que la discusión esté centrada en los temas propuestos, concentrada en los temas de fondo y no en “posiciones”, sino           en asuntos más de interés en temas empresariales que de la familia. “Este punto en verdad puede ayudar a reducir conflictos familiares en la empresa”.

  1. Participación de Terceros.Es importante aclarar que lo ideal es que sean “terceros independientes”, es decir que el hecho de que sean externos no significa necesariamente que sean “independientes”.

Se trata de buscar la opinión de personas sin intereses específicos ni posiciones, sin “bandos” y que opinen libremente basados en su experiencia. “Son                     personas que no están en el día a día y pueden ver las cosas con mayor claridad y objetividad”, asegura Montalbetti.

  1. Visión de futuro.Es muy probable que el Director externo sea miembro de otros Directorios y pueda “replicar buenas prácticasasí como salirse rápidamente del día a día y centrarse más en temas estratégicos y de futuro”. Sus aportaciones son más para generar oportunidades que para controlar.
  1. Buena imagen para el mercado. Para la banca, los clientes, los proveedores, los socios, accionistas y demás, da una excelente impresión el contar con un Directorio; es decir, son señales de mayor profesionalismo, que brindan más seguridad y confianza a los mercados.
  1. Reputación. Si bien este tema puede estar relacionado al punto anterior, es importante darle su propio espacio. Se dice que una empresa es exitosa cuando obtiene resultados económicos superiores (si tiene fin de lucro) y también una excelente reputación. La participación de terceros normalmente es una excelente fuente de “ojos y oídos” para lograr dicha reputación.

Un factor clave de éxito para un buen Directorio familiar, además de escoger bien a los “terceros”, es contar con un plan estratégico, o al menos tener clara la orientación estratégica. De no ser así, ¿cómo pueden los Directores velar por el correcto foco estratégico de la empresa?

Finalmente, el experto Montalbetti enlista los que él considera son los principales inhibidores de una empresa familiar:

  • Temor en compartir información.
  • Probablemente tener que hacerle caso a los Directores (salvo al Consejo Consultivo).
  • No se otorgue “suficiente” libertad de opinión a los “terceros”.
  • Suponer que “los terceros no saben del negocio”.
  • El ego personal y familiar, que normalmente dicta que “no necesitamos a nadie”.

Armar un buen Directorio familiar es una necesidad hoy en día, así como contar con un “protocolo familiar” a seguir para la toma de decisiones que considere la participación de los miembros de la familia que controlan el negocio.

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