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¡Al socavón asesino de Cuernavaca le hubieran aplicado el modelo BIM!

24 julio, 2017.

Por Armando Paredes armando.paredes@digitalbricks.com.mx

José Pablo García (FIC).

UN DIEZ se sacó el inquieto José Pablo García, cerebro principal de la Fundación de la Industria de la Construcción (FIC), el brazo de capacitación de la Cámara Mexicana (CMIC) que agrupa a los constructores del país y que está bajo el mando de don Gustavo Arvallo Luján, quien dicho sea de paso hoy por hoy libra una batalla épica, junto a su colega Carlos Medina Rodríguez, el jefe de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), contra los “Molinos de Viento” que representan los poderosos fabricantes cementeros del país, organizados a su vez en la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), que dirige sin despeinarse el ex de Cemex Mauricio Doehmer.

Pero ese es cemento de otro saco. Volvamos con García y su iniciativa de realizar en nuestro país el primer Congreso Internacional BIM (Building Information Modeling, para los que saben). El Congreso resultó todo un éxito y llenó las expectativas del sector de la construcción más comprometido con la modernidad, esos que de la mano de sus arquitectos ya están cambiando los planos de papel por animaciones digitales que en una pantalla recrean los pormenores de las obras, desde el levantamiento de los cimientos hasta la colocación de los últimos acabados.

García entregó buenas cuentas a sus jefes, al haber reunido durante tres días a los principales proveedores de soluciones y a los evangelistas más picudos de la metodología BIM, para compartir experiencias, conocimientos y visión de futuro en la construcción.

Carlos Ramos Larios (Bimset).

Alejandro Rodríguez (Leica).

Mención especial merece Carlos Ramos Larios, el gurú del BIM en América Latina, quien con eso de que “El BIM justifica los medios… y los miedos”, se llevó la jornada inaugural del evento.

Quien no se podía quedar atrás fue Alejandro Rodríguez, gerente de Distribución de Leica, y aprovechó el foro para plantear que “lo que no se puede medir no se puede controlar”. Qué raro, si Leica nada más se dedica a fabricar sistemas de medición que gozan de una muy bien ganada reputación en el mundo. ¡Pero sus productos son muy caros! Bueno, atajó Rodríguez a esa pregunta que él mismo se formuló, “los errores salen más caros cuando no hay equipos de medición y control correctos”.

RODRÍGUEZ NO DEJA de tener razón, pues eso mismo debieron haber pensado los “constructores” que hicieron el millonario Paso Express en el estado de Morelos, una obra deficiente que a las primeras de cambio se hundió y abrió un socavón asesino que cobró la vida de dos personas.

¿Qué hubiera pasado si a esa obra se le hubiera aplicado la metodología BIM? Sin duda se habrían detectado en tiempo y forma cuestiones de alto riesgo, como el agotamiento de materiales en desagües construidos hace 50 años, se hubiera podido estimar el impacto de una ciudad asfaltada mucho más grande y poblada hace medio siglo, amén de realizar estudios de topo-hidrología considerando el cambio climático, entre muchos otros factores que no se previeron utilizando los métodos tradicionales.

Gerardo Ruiz Esparza (SCT).

El principal responsable de la tragedia ocurrida en Cuernavaca es el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, sin duda alguna, pero igual de irresponsables y culpables son los pseudo empresarios de la construcción Javier Pérez, que dirige en México a la firma española Aldesa, y su socio Juan Diego Gutiérrez Cortina, responsable de otras fechorías ya muy documentadas cometidas por Epccor México.

AHORA BIEN, como dijo durante el Congreso BIM don Carlos Ramos Larios, de la consultora Bimset, esta metodología no es un “producto milagro” que funciona en automático. Es el caso de las empresas que construyen el Tren Interurbano México-Toluca, donde el Consorcio Iuyet, que dirige Guillermo Ortiz, está aplicando BIM en el modelado de todo el proceso de la obra; sin embargo, ya le brotó a Ruiz Esparza otro problema, pues los ejidatarios de San Mateo Atenco le exigen una reparación de daños por haber afectado 10 hectáreas de sus tierras comunitarias, contaminando el lugar y dejando tirada la basura y los desechos de la mega obra.

¿Y el BIM pues, dónde quedó? Aquí vale citar también a Carlos Jiménez Sedano, de Liverpool, quien señaló que “la caja no te da la solución, sino la gente”. Hace falta -y mucha- el recurso humano calificado. Al fin de cuentas, BIM hace que el sentido común humano sea un factor indispensable a la hora de aplicar las tecnologías.

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