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En Jalisco desarrollan un material de construcción con fibra de agave

10 julio, 2017.

Yeso de baja calidad, plástico y fibra de agave, son los elementos con los que en México se está desarrollando un nuevo material para la construcción, que promete convertirse en una alternativa económica y sustentable para las empresas que desarrollan proyectos de vivienda y de edificios de oficinas.

Dr. Francisco Javier González Madariaga.

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) reveló que un equipo de investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) trabaja en la creación de un material ecológico para la construcción, desarrollado a partir de yeso de baja calidad, poliestireno expandido reciclado y fibra de agave.

Se espera que el nuevo material aporte resistencia y sobre todo que exista suficiente disponibilidad de la materia prima principal de la solución, que es la planta de agave, vegetal conocido por ser la fuente para la elaboración del tequila. “Es una planta muy abundante en Jalisco y representa un problema para la industria tequilera”, dijo el doctor Francisco Javier González Madariaga.

González Madariaga, quien es Jefe del Departamento de Proyectos de Diseño del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la UdeG, y líder del proyecto de investigación, explicó al Conacyt que el objetivo del estudio es crear un material hasta 50 por ciento más ligero que la tablaroca, pero que conserve las cualidades de resistencia necesarias para la industria de la construcción. “Usamos como matriz el yeso de baja calidad, el plástico y la fibra de agave, que aporta resistencia al material”..

Se trata de un producto sustentable, toda vez que se compone de un subproducto o desecho de la industria tequilera -que según estimaciones asciende al menos a 190 mil toneladas al año en el Occidente del país- y de poliestireno expandido (también conocido como hielo seco o unicel), cuyo destino luego de su uso convencional en embalajes es la basura. Estas características hacen que el precio del material sea potencialmente competitivo.

Para su elaboración, el unicel se separa en pequeñas pelotitas a través de una máquina diseñada por el equipo de investigadores, sin triturar el material. “Estas perlas tienen una gran virtud: son excelentes aislantes térmicos y relativamente buenos aislantes acústicos, cualidades que buscamos mantener en el material”, señaló el catedrático.

Para finales de año

El material ya fue caracterizado en el laboratorio para medir variables como la tensión, compresión, fractura y resistencia química, entre otros. Al momento, el equipo trabaja en perfeccionar un problema de flexión, para lo cual próximamente comenzarán a experimentar con una malla tejida de fibra de agave, misma que diseñarán alumnos de la Escuela Superior de Ingeniería Textil del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y que se espera provea al material de una mayor resistencia mecánica.

Este proyecto comenzó hace aproximadamente ocho años y se trabaja en colaboración con investigadores del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) y del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), de la propia UdeG.

El proyecto recibió un apoyo por parte del Programa de Mejoramiento del Profesorado (Promep) con 180 mil pesos. El resto del financiamiento ha sido aportado por la UdeG, o bien por autofinanciamiento del área, a través de servicios de diseño y taller brindados por el departamento.

González Madariaga estimó que para finales de 2018 el producto ya estará en condiciones de ser comercializable; un año más sería necesario para desarrollar un sistema completo de construcción que incluya estructuras como postes y soportes a partir del material.

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